El índice aumentó 0,8% en julio, el registro mensual más bajo desde mayo de 2025. La desaceleración mejora la previsibilidad, aunque todavía debe consolidarse y trasladarse a los precios que pagan las familias.
La inflación mayorista volvió a mostrar una señal positiva. El Índice de Precios Internos al por Mayor aumentó 0,8% durante julio, frente al 1,1% registrado en junio. Los productos nacionales subieron 0,8%, mientras que los importados avanzaron 0,5%, según informó el INDEC.
El dato resulta relevante porque refleja la evolución de los precios en una etapa anterior a la llegada de los productos al consumidor. Cuando los costos mayoristas se estabilizan, disminuye la presión inmediata sobre distribuidores, comercios e industrias. No garantiza una baja automática en las góndolas, pero crea mejores condiciones para reducir remarcaciones preventivas.
Para una ciudad como Chacabuco, la estabilidad mayorista puede traducirse en mayor previsibilidad para comercios, productores agropecuarios, talleres y pequeñas empresas. Poder presupuestar insumos, mercadería y reposición sin cambios abruptos es una condición necesaria para invertir, financiar ventas y sostener empleo privado.
El resultado también exige prudencia. El índice acumuló un incremento de 16,6% durante los primeros siete meses del año y 31,1% interanual. Además, la inflación minorista de julio fue del 2,1%, por lo que la mejora todavía no llegó con la misma intensidad al bolsillo de los consumidores.
La señal es favorable, pero el verdadero desafío será sostenerla durante varios meses. La estabilidad no se demuestra con un dato aislado, sino cuando comerciantes y familias dejan de tomar decisiones pensando en la próxima remarcación.
Fuentes: INDEC — precios mayoristas e INDEC — IPC.
