La Matanza bajo presión: 18 homicidios en un mes y una respuesta que no alcanza

La principal jurisdicción del conurbano registró más de una muerte violenta cada dos días. El dato vuelve a poner bajo análisis la política de seguridad bonaerense y contrasta con la reducción alcanzada en Rosario.

La UFI de Homicidios de La Matanza investigó al menos 18 homicidios durante el último mes, según información oficial obtenida por Infobae. El registro comprende víctimas de robos, enfrentamientos vinculados al narcotráfico y delincuentes abatidos por policías o civiles en situaciones consideradas de legítima defensa. Infobae

La cifra representa más de una muerte violenta cada dos días. Entre los últimos hechos aparecen el asesinato de un jubilado de 82 años durante una entradera en San Justo y la muerte de tres delincuentes que intentaron asaltar a una pareja de policías en Rafael Castillo.

El problema no comenzó este mes. La Procuración General bonaerense informó que La Matanza terminó 2025 con la tasa de homicidios más alta de la provincia: 8,02 víctimas cada 100.000 habitantes. Fueron 147 homicidios, frente a un promedio provincial de 4,6. Aunque hubo ocho casos menos que en 2024, la jurisdicción continuó encabezando la estadística bonaerense. Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires

El contraste con Rosario

La comparación con Rosario requiere prudencia porque los períodos analizados no son idénticos. El Observatorio de Seguridad Pública de Santa Fe registró cuatro homicidios en el departamento Rosario durante julio y 52 en los primeros siete meses de 2026. Infobae contabilizó otros cuatro casos durante agosto, llevando a ocho el total informado entre julio y las primeras semanas de este mes. Observatorio de Seguridad Pública de Santa Fe

Aun con esa salvedad, el contraste muestra dos trayectorias diferentes. Rosario llegó a 2026 después de una intervención coordinada entre fuerzas federales y provinciales mediante el Plan Bandera. La Matanza, en cambio, continúa acumulando hechos violentos pese a cambios de autoridades policiales, nuevos operativos y la creación de unidades especializadas.

La comparación no demuestra que una sola política explique todos los resultados. Sí obliga a observar qué ocurre cuando existen objetivos medibles, coordinación operativa y presencia sostenida frente al delito organizado.

Una discusión que también alcanza al interior

Lo que sucede en La Matanza no es un problema ajeno para Chacabuco. La seguridad, la conducción de la Policía Bonaerense y la distribución de recursos dependen principalmente del Gobierno provincial. Los municipios pueden aportar prevención, cámaras, patrullas y coordinación, pero no reemplazar esa responsabilidad.

Los bonaerenses necesitan estadísticas actualizadas por distrito, tiempos de respuesta, cantidad de efectivos disponibles y resultados judiciales. Sin información pública y metas verificables, los anuncios pierden valor frente a una realidad que se mide en víctimas.

La seguridad no debería evaluarse por discursos ni por cantidad de operativos informados. El indicador determinante es más sencillo: cuántas vidas logra proteger el Estado y cuánto disminuye efectivamente la violencia.