La Libertad Avanza puso en marcha once clases híbridas sobre organización territorial, comunicación, gestión pública y liderazgo. Para Chacabuco y el interior provincial, la iniciativa puede ampliar el acceso a la formación política, aunque todavía falta conocer la participación efectiva de cada distrito.
La Libertad Avanza de la provincia de Buenos Aires lanzó el Programa de Formación de Jóvenes Liberales, una iniciativa partidaria destinada a preparar nuevos dirigentes y equipos técnicos. El ciclo anunciado contempla once encuentros de dos horas, bajo una modalidad híbrida, y un cupo previsto para 500 jóvenes de diferentes puntos del territorio bonaerense.
La primera clase se realizó el 6 de julio en la sede provincial del espacio, ubicada en San Telmo. La jornada estuvo encabezada por Sebastián Pareja, diputado nacional y presidente de LLA bonaerense, junto con el coordinador juvenil Sebastián Acuña, la diputada provincial Geraldine Calvella y la diputada nacional Miriam Niveyro, titular de la Escuela de Formación, Debate y Análisis Político.
De acuerdo con la información difundida por el partido y reproducida por Agencia DIB, el programa incluye contenidos vinculados con construcción territorial, comunicación, funcionamiento del Estado, estrategia electoral y liderazgo. Entre los expositores anunciados aparecen Bertie Benegas Lynch, Federico Sturzenegger, Iñaki Gutiérrez, Miriam Niveyro y el propio Pareja, además de dirigentes y especialistas relacionados con diferentes áreas de la actividad pública.
La iniciativa busca convertir la participación juvenil en preparación concreta. La incorporación de nuevos dirigentes puede renovar la política, pero la edad o la pertenencia partidaria no garantizan por sí solas capacidad de gestión. La calidad del programa deberá evaluarse por sus contenidos, la asistencia efectiva, la apertura territorial y la capacidad de los participantes para comprender las instituciones y responder ante los vecinos.
Una oportunidad para Chacabuco y el interior
La modalidad híbrida representa un punto favorable para ciudades alejadas de La Plata y la Ciudad de Buenos Aires, donde suele concentrarse buena parte de la capacitación partidaria. Para jóvenes de Chacabuco y la Cuarta Sección Electoral, la posibilidad de participar a distancia puede reducir costos y ampliar el acceso a herramientas de comunicación, organización y gestión.
Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no se encontró un informe público con la cantidad de inscriptos por municipio, los criterios de selección, la asistencia registrada o la evaluación prevista para quienes completen el ciclo. Los 500 jóvenes mencionados corresponden al cupo anunciado por la organización y no a una cifra de egresados acreditada.
El programa se desarrolla, además, mientras dirigentes de LLA impulsan una propuesta para reducir de 25 a 18 años la edad mínima exigida para ser concejal en la provincia. El requisito de 25 años continúa establecido en el artículo 191 de la Constitución bonaerense y su modificación requiere un procedimiento de reforma constitucional. En 2013, la Ley 14.523 ya había declarado necesaria una enmienda para reducir ese límite a 21 años, pero el cambio no llegó a implementarse.
Formar dirigentes jóvenes es una inversión política de largo plazo. El verdadero resultado aparecerá cuando esa preparación se traduzca en conocimiento del territorio, proyectos viables, mejores equipos y capacidad para controlar al poder, incluso cuando sea ejercido por el propio espacio.

